Cuando a principios del año 1589, el padre Alonso de Bárzana emprendió la conquista espiritual de los valles de Calchaqui, éstos estaban poblados por las siguientes tribus: pulares, chicanas, calchaquíes, lipes, acampes, paucipas, quilmes y tolombones que "todas usaban la lengua caca" (29).

 

Shuller postula, además que la lengua cacá o diaguita se habría hablado también en Chile:

 

"De estos antecedentes se desprende claramente que todos los indios que, desde el valle de Chicoana hasta la Nueva Rioja vivían a lo largo de la cordillera, eran de habla cacá o diaguita. Y este idioma debieron de haber hablado los indios que, a la misma latitud geográfica moraban en donde hoy es territorio chileno" (30).

 

Aún más, la lengua de los diaguitas se hablaba en Salta, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero, parte de Córdoba y de Santa Fe, según Schuller.

 

De la lengua cacá muy poco se concoce. Las aisladas noticias acerca de sus sistemas fonológicos y morfosintáctico no son adecuadas para llegar a conclusiones terminantes. De modo que a Schuller no le quedó otro recurso que limitarse a comparaciones léxicas, principalmente toponímicas y patronímicas; concluye de estos cotejos que "no es ni quechua ni aimara, y que tampoco puede ser correlacionado con los idiomas del Chaco ni con las lenguas de los Pampa puelche" (31).

 

Y adelante como hipótesis: "Nada de particular habría en que la lengua sanavirona, la indamal la allentiac (milcayac - querendiac), etc. un día resulten dialectos de una misma lengua, la dicha diaguita" (32).

 

Rodolfo Schuller reafirma este supuesto parentesco lingüístico casi al concluir su libro:

 

"claro como la luz de día está que el tonocoté es dialecto del cacá, y que este idioma tiene analogías sorprendentes con el allentiac de los indios huarpes" (33).

 

A juicio de este autor, la poderosa tribu de los quilmes habría llegado "desde la parte de Chile".

 

Sobre la extinción de esta lengua hablada en tan extenso territorio aventura nuestro autor dos razones: la mayor vitalidad y prestigio de la lengua incásica, y la propagación misionera de los jesuitas en la lengua general del Perú:

 

"[...] en lo que hoy es noroeste argentino se hablaba menos quechua antes de la entrada de los PP. de la Compañía. Estos eran los mejores conductores del idioma quechua" (34).

 

 

(29) Bárzana, Carta.

(30) Schuller, op. cit. 61.

(31) Schuller, op. cit. 64. No se refiere Schuller a los puelches - algarroberos de la Laguna de Guanacache (Prov. de San Juan) o sea, a elementos del cacá diaguita.

(32) Schuller, op. cit. 83.

(33) Schuller, op. cit. 115.

(34) Lafone Quevedo, cit. por Schuller, op. cit. 83.

 

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