LOS PRINCIPIOS DE CLASIFICACION ACADEMICA PARA LAS PARTES DE LA ORACION.

Herman Carvajal Lazo.

Universidad de La Serena.

I PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA.

 

 

Antiquísimo -y aún no resuelto- es el problema de las denominadas "partes de la oración" (1), tanto en lo referente a las definiciones (2) de cada una de ellas, como al número de las mismas. Y esto, sin considerar otros aspectos controvertibles, como el propio concepto de "partes de la oración", o de la supuesta universalidad de todas o parte de ellas. Nos limitaremos en nuestro trabajo a presentar una revisión crítica y contrastiva de la posición académica a través de sus modelos gramaticales de l931 y de 1973 (3).

Obviamente, no constituyen "las partes de la oración" las únicas categorías lingüísticas: habría que considerar los casos, los mostrativos, las funciones correlativas de tema/rema, los morfemas libres y los morfemas ligados, los complementos, y otros. Pero son, no obstante, "el grupo más importante de las categorías lingüísticas, por lo menos en lo que respecta a la familia lingüística indoeuropea" (7:54) (4). Sin embargo, "debido a la variedad de principios de división adoptados en esta clasificación tradicional, esta última dista mucho de ser satisfactoria para fines científicos" (7:54). Las clasificaciones han tropezado con dificultades procedentes de categorías no siempre claramente definidas, o de manera bastante confusa en términos de significado o de abstracción filosófica (14:285 y ss.). Nadie ha sido capaz de proveer de definiciones semánticas suficientemente claras, e ignoran, además, muchas excepciones, no siendo, por lo mismo, apropiadas para los propósitos de la ciencia lingüística. Cabría operar en esta área más bien con atributos probabilísticos que invariables (cfr. 2:244).

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(1) Partes de la oración, o partes del discurso, categorías morfofuncionales, categorías formales, categorías funcionales, clases de palabras, clases formales de palabras...Usaremos preferentemente la primera denominación.

(2) Definiciones, clasificaciones, caracterizaciones. No nos interesa una discriminación fina entre estos conceptos.

(3) Gramática y Esbozo. Véase en Bibliografía 12 y 13.

(4) Emplearemos este sistema de referencias. El primer número remite a la numeración de la Bibliografía; el segundo, a las páginas o párrafos (&). Y no sólo ha habido arbitrariedad en la postulación y uso de criterios propiamente lingüísticos (tales como el formal, el funcional y el semántico), sino que esta asistematicidad se intensificó con la inclusión de puntos de vista ajenos a la gramática, que no otra cosa constituyen las consideraciones lógicas, ontológicas y sicológicas. Coseriu nos dice:

Por lo que concierne a las categorías verbales, este error se manifiesta en el llamado criterio "lógico-objetivo", según el cual se consideran, precisamente, las partes de la oración como correspondientes a "categorías de la realidad": así, el sustantivo nombraría "cosas"; el adjetivo, "cualidades"; el verbo, "procesos" reales. La aparente coincidencia entre las dos series de "categorías" -sobre todo por lo que concierne a los sustantivos y a los verbos, que, en efecto, suelen aplicarse a "cosas" y a "procesos" [...] no justifica la confusión logicista: para demostrarlo, alcanza con observar que los mismos hechos reales suelen nombrarse con palabras correspondientes a distintas categorías, tanto en lenguas diversas como en la misma lengua (3:244).

 

Las clasificaciones asistemáticas, o sin clara conciencia de los criterios adoptados, no condujeron a la configuración de un sistema coherente de las partes de la oración.

 

 

II EL MODELO ACADEMICO DE 1931.

 

Clasificando las palabras por las ideas que representan, o por el oficio que desempeñan, se reducen todas, para facilitar el análisis, a nueve clases, llamadas partes de la oración (13:& 7).

Llámanse variables aquellas que por virtud de ciertos accidentes gramaticales admiten en su estructura alguna alteración [...] (13:& 8).

[...] porque ha de tenerse en cuenta que para clasificar una palabra se ha de atender, antes que a su estructura material, al oficio que desempeña en la oración (13:& 168a).

Se colige que la R.A.E. acepta desde el comienzo la existencia de estructuras lingüísticas elementales, dotadas de alguna significación, y capacitadas para desempeñar dentro de ciertas estructuras mayores, determinados oficios o funciones

gramaticales (cfr. 5:58) (5). En el párrafo N1 7 reconoce intencionalmente la aplicación de dos criterios lingüísticos: el semántico y el funcional, aunque en una jerarquía no establecida; la clasificación dual de palabras variables e invariables obedece, indudablemente, a un criterio estrictamente formal, con lo que se completan los tres criterios lingüísticos. Faltaría establecer su jerarquía, si fuese necesario, lo que propone en el párrafo 168a al reconocer explícitamente que el principio clasificatorio primordial es el funcional, aunque las propias definiciones de las nueve partes de la oración nos demuestren la inconsecuencia de su postura pragmática en relación con los postulados teóricos.

Examinemos, a continuación, las definiciones textuales de la Gramática de la R.A.E para cada una de las nueve partes de la oración.

 

Nombre sustantivo, llamado también únicamente nombre o sustantivo, es aquella parte de la oración que nos sirve para designar seres, personas o cosas que tienen existencia independiente, ya en la realidad, ya por abstracción o personificación; como piedra, Alfonso, Toledo, virtud, verdor, color, dureza (13:& 12a).

 

Resulta así que el sustantivo es, para la Academia, un elemento de 'designación' (plano semántico), caracterizado por rasgos de la realidad representada (plano óntico).

 

El nombre adjetivo, llamado también únicamente adjetivo, es aquella parte de la oración que se junta al sustantivo para calificarlo o determinarlo (13:& 59a).

 

Al 'calificar' o 'determinar', el adjetivo queda definido por su valor significativo (plano semántico) y por su relación sintáctica con el sustantivo (plano funcional).

 

 

 

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(5) El concepto de función es polisémico. Algunos lo entienden como relación, otros como actividad, tarea, comportamiento, etc. Gómez Macker considera las diferentes acepciones lingüísticas y extralingüísticas en su Introducción al estudio del lenguaje

 

El artículo es la parte de la oración que sirve principalmente para circunscribir la extensión en que ha de tomarse el nombre al cual se antepone, haciendo que éste, en vez de abarcar toda clase de objetos a que es aplicable, exprese tan solo aquel objeto determinado ya y conocido del que

habla y del que escucha (13:& 77a).

 

En esta definición se mezcla el plano de la lógica ("circunscribe la extensión") con el ontológico ("objetos a que es aplicable"), y hasta con el sintáctico ("nombre al cual se antepone"). Consideraciones justamente de orden sintáctico son las que llevan a la conclusiòn de que el artículo no debería constituir una función independiente, sino una subclase de adjetivos.

 

Pronombre es la parte de la oración que designa una persona o cosa sin nombrarla, y denota a la vez las personas gramaticales (13:& 69a).

 

El pronombre revela una definición con criterio semántico o sighnificativo. Su carácter de "designar sin nombrar" lo constituye en una especie de deíctico o mostrativo. Consideramos que no es una función más, sino funcionalmente o sustantivo o adjetivo.

Verbo es la parte de la oración que designa estado, acción o pasión, casi siempre con expresión de tiempo y de persona (13:& 80).

 

Básicamente está definido el verbo por su designación (plano semántico) que trasciende hacia lo óntico. La expresión de tiempo y de persona sugieren una consideración formal o estructural. Poca estrictez científica revela la limitación adverbial de "casi siempre". Por ultimo, echamos de menos la mención de otras categorías verbales que la R.A.E. le atribuye: el modo, el número y la voz.

 

El adverbio es la parte invariable de la oración que sirve para calificar o determinar la significación del verbo o la del adjetivo, y a veces la de otro adverbio (13:& 166a).

 

Esta es una de las definiciones más vulnerables de la <academia. Se trata, en realidad, de tres funciones distintas. Predomina en la defición el criterio semántico, pero coexiste con el sintáctico (debido a la relación sintagmática con un verbo, o con un adjetivo, o con otro adverbio), y con el formal (el carácter de parte invariable de la oración)

 

Conjunción es la palabra invariable que sirve para denotar el enlace entre dos o más palabras u oraciones [...] (13:& 174a).

 

De la preposición dice que:

 

Esta partícula [...] sirve para denotar la relación que media entre dos palabras u oraciones [...] (13:& 173a).

 

En estas dos definiciones casi idénticas predomina el criterio funcional (actividad nexual o conectiva). Obviamente, la similitud de ambas definiciones no permite una discriminación objetiva y neta entre la preposición y la conjunción. En abierta contradicción con lo que ella misma ha estipulado en el párrafo N1 7, la Academia margina a la preposición como "parte de la oración", por carecer, a su juicio, de contenido semántico:

 

Esta partícula, llamada impropiamente parte de la oración, no tiene valor de por sí en el habla [...] (13:& 257b).

 

En relación a la interjección, ésta aparece como "un elemento fuera del sistema caracterizado por rasgos morfemáticos" (13:58).

 

La interjección es una voz con que expresamos por lo común repentina e impremeditadamente, la impresión que causa en nuestro ánimo lo que vemos u oímos, sentimos, queremos o deseamos (13:& 175a).

 

En conclusión:

1) En la Gramática de la lengua española, la Academia utiliza los criterios de clasificación de manera asistemática.

2) La utilización del triple criterio de clasificación con premisas lingüísticas no revela su cabal aprovechamiento teorético.

3) Resulta así una clasificación híbrida.

 

III EL MODELO ACADEMICO DE 1973.

 

Si la presentación de 1931 no es convincente, )qué postura adopta cuatro décadas más adelante? Remitimos a los considerandos clasificatorios del Esbozo de una nueva gramatica de la lengua española, párrafo 2.2.1, titulado "De las partes de la oración".

 

 

Entrando a la caracterización específica de cada clase morfofuncional, destaca el Esbozo las similitudes formales entre el sustantivo y el adjetivo:

 

Adjetivo y sustantivo poseen, en efecto, muchos caracteres comunes. Tienen unos mismos morfemas de número y las variantes de estos morfemas aparecen condicionadas por los mismos contornos fonológicos (12:& 2.2.2).

 

En los casos de sincretismo formal debería predominar la función sintáctica; así lo reconoce también la Academia, pero se autolimita con la excepción de que "a veces tampoco es decisiva la función" (12:& 2.2.2).

Completa la caracterización del sustantivo en la Tercera Parte del texto, destinada a la Sintaxis, enunciando allí los oficios que el sustantivo puede desempeñar en la oración:

 

El nombre sustantivo puede desempeñar en la oración los oficios de núcleo del sujeto y de complemento predicativo en el predicado nominal; puede formar modos adverbiales y ser también complemento de otro nombre, de un adjetivo y de un verbo (12:& 3.8.1)

 

Las disímiles funciones sintácticas que el Esbozo le asigna al sustantivo merecerían una consideración más amplia que los estrechos límites de nuestro trabajo.

Sobre la siguiente parte de la oración apunta que

 

El empleo como atributo es la función más importante del nombre adjetivo (12:& 2.4.1b).

 

reforzando esta aseveración en la parte de la Sintaxis:

El oficio propio del adjetivo es el de referir al sustantivo una caracterización o especificación, ya por simple unión atributiva, ya como complemento predicativo con verbo copulativo [...] (12:& 3.9.1).

 

Colegimos de las citas precedentes que el criterio empleado es el semántico-funcional, por la calidad atributiva y por la conexión sintagmática con un sustantivo. Lo que no constituye una diferencia sustancial con el tratamiento de la Gramática de la lengua española (1931).

 

 

La definición del pronombre es particularmente difícil por las siguientes razones:

- poseen características morfológicas y sintácticas que comparten con sustantivos y adjetivos.

- ciertas características las comparten exclusivamente con el sustantivo o exclusivamente con el adjetivo.

- otras características son privativamente pronominales (cfr. 12:& 2.5.1a).

 

 

A este panorama se agregan las diferentes subclases de pronombres, la eventual ubicación del artículo entre los pronombres demostrativos, la de los numerales (que oscilan entre una categoría propia o en una subclase de pronombres o nombres, simplemente).

Considera el Esbozo que el pronombre, desde el punto de vista formal, posee los morfemas de género, número y persona.Los dos primeros los compartiría con el sustantivo y el adjetivo, y la persona, con el verbo. Sin embargo:

 

Hay una propiedad común a todos los pronombres que no es morfológica ni propiamente sintáctica, aunque tenga consecuencias de orden sintáctico. Son nulos o escasos los contenidos semánticos del pronombre (13:& 2.5.1b).

 

 

El artículo aparece tratado en el paradigma de los demostrativos, siguiendo el criterio etimológico propuesto por Salvador Fernández (4:& 157), aduciendo además que:

- ambas estructuras lingüísticas poseen los mismo caracteres morfológicos de género y de número.

- comparte, en muchos casos, la función deíctica y la anafórica.

- forman sintagma con un sustantivo.

 

Y sobre esta última propiedad agrega:

 

Todas las formas del demostrativo y del artículo masculinas y femeninas pueden agruparse con un nombre sustantivo o con la palabra que haga sus veces (12:& 2.6.1).

 

Por nuestra parte, pensamos que si un artículo se agrupa con un sustantivo, como elemento t' de un sintagma, entonces funciona como adjetivo.

 

Para el Esbozo, una clase especial de palabras la constituyen los numerales; pero es una categoría híbrida, porque participa de características nominales, pr cuya razón pueden adscribirse al sistema de los sustantivos, adjetivos y pronombres.

Por lo que dice relación con el contenido semántico

por hallarse estrechamente vinculados a un lenguaje formal, el de la aritmética, los numerales forman una clase de palabras semánticamente homogéneas. (12:& 2.9.1).

 

 

En cuanto al verbo, en la parte destinada a la Morfología, hace una caracterización estrictamente formal:

 

El verbo, por sus caracteres formales, es aquella parte de la oración que tiene morfemas flexivos de número, como el nombre y el pronombre, y además, a diferencia del nombre y del pronombre, morfemas flexivos de tiempo y de modo. (12:& 2.10.1).

 

Es positivo que deje de lado la definición óntico-semántica de la Gramática (1931). No incluye en esta caracterización el aspecto, que trata en el párrafo 3.13.7, ni los demás morfemas adherentes del verbo.

 

 

En cuanto a las partes invariables de la oración, la preposición y la conjunción siguen siendo presentadas como elementos de enlace, sin una clara distinción entre una y otra. (párr.3.17.3 y 3.11.1)

Aunque se refiere a las clases de adverbios y a algunas construcciones especiales en que aparecen, la importancia de esta categoría ha sido minimizada, al extremo de no ofrecer ninguna caracterización de ella.

 

De manera que, recapitulando lo dicho, el Esbozo confiere un tratamiento especial -a juzgar por el titulado de los capítulos- al sustantivo, adjetivo, pronombre, numerales y verbo, en la parte de la Morfología. En la Sintaxis se refiere a la preposición y a la conjunción. El artículo se incluye entre los pronombres, y omite de este esquema a la interjección. Al adverbio apenas lo menciona.

En conclusión, la R.A.E. en el Esbozo:

Reconoce explícitamente la existencia de los tres criterios lingüísticos: el morfológico, formal o estructural; el sintáctico o funcional; y el semántico o denotativo.

Afirma -a nuestro juicio, acertadamente- que la forma y la función se superponen e implican a menudo.

Discrimina entre la significación gramatical y la significación léxica.

Afirma que procurará atenerse en lo posible a criterios exclusivamente morfológicos.

No obstante:

La Academia mantiene su hibridez y asistematicidad clasificatoria.

No aprovecha adecuadamente el triple criterio de clasificación.

Le confiere prioridad a las características formales de las palabras.

 

 

IV CONSIDERACIONES FINALES.

Dado que el procedimiento académico para deslindar las características formales o funcionales de las "partes de la oración" es insatisfactorio, habría que reexaminar el problema a la luz de las aportaciones de la moderna ciencia lingüística y proponer un modelo tentativo sobre la cuestión. Como sea, se deberían considerar las siguientes premisas:

1) "La descripción de una lengua, como la de cualquier otro objeto científico, ha de ser libre de contradicciones, exhaustiva y lo más sencilla posible; estas tres exigencias constituyen el principio que Hjelmslev llama el principio de empirismo" (1:25).

2) Las definiciones semánticas (léxicas) aluden a contenidos extralingüísticos. No obstante, los significados gramaticales deben ser ser considerados en una teoría de las categorías lingüísticas.

3) En lingüística, el criterio clasificador pòr excelencia es el funcional. "La estructura de todo sistema lingüístico está determinada por las funciones concretas que debe llevar a cabo" (8:234).

4) "Realizar el estudio inmanente de un ubjeto implica [...] la descripción del sistema en términos absolutamente relacionales. Donde la experiencia común no reconoce más que acontecimientos y cosas, el análisis estructural describirá redes de relaciones, en las cuales las relaciones tienen prioridad con respecto a los términos. El objeto mismo y sus diferentes partes aparecerán como las intersecciones de haces de relaciones " (6: ).

5) Definir prioritariamente con criterio funcional no excluye necesariamente lo formal ni lo semántico (gramatical). Se trata únicamente de una cuestión de grado de explicitación. (Cfr. 11:292).

6) Lo anterior implica que cada función es desempeñada por una estructura que adicionalmente conlleva significados gramaticales.

7) Los tres enfoques lingüísticos (morfológico, sintáctico y semántico) no se opnen entre sí, sino que se complementan para configurar solidariamente el estatus gramatical de un elemento.

 

El Dr. Ambrosio Rabanales ha propuesto un excelente modelo gramatical sobre las categorías funcionales, con un criterio prioritario: el sintáctico (10: completo y 11: completo). Su rigor terminológico permite la delimitación cabal de las unidades lingüísticas y su ensamblaje coherente en el sistema que propone. Sus formulaciones son exhaustivas, sencillas y carentes de contradicción, conforme a los principios teoréticos del funcionalismo. En "Estructuras gramaticales" inserta la consideración gramemática, ausente en sus Funciones, y propone las clases formales de las funciones sustantivo y verbo, respectivamente, bajo la premisa de que "la estructura de una lengua está indisolublemente ligada a su funcionamiento" (9:1). Destacamos, además, la distinción entre funciones primarias y secundarias (aunque queda pendiente el problema de los complementos). Por otro lado, discrimina entre funciones del lenguaje y funciones en el lenguaje, y entre la función, la clase y la expresión. Acuña los términos de adadjetivo y adadverbo para funciones que en otros modelos aparecen adscritas a otras categorías. B I B L I O G R A F I A

 

1. Alarcos Llorach, Emilio :Gramática estructural, Madrid, Gredos, 1969.

2. Brown, Roger :Words and things, New York, The Free Press, 1968.

3. Coseriu, Eugenio :Teoría del lenguaje y lingüística general,

Madrid, Gredos, 1967.

4. Fernández, Salvador :Gramática española, Ma-

drid, Manuales de la Revista de

Occidente, 1951.

5. Gómez Mácker, Luis :Introducción al estudio del lenguaje, Valparaíso,

Ediciones de la UCV, 1971.

6. Hjelmslev, Louis :"Prolegómenos a una teoría del lenguaje", Madrid,

Gredos, 19

7. Kurylowicz, Jerzy :"La evolución de las categorías gramaticales",

en Benveniste, Chomsky y

otros, Problemas del Lenguaje,

Buenos Aires, Sudamericana, 1969,

pp.53-68.

8. Lyons, John :Semántica, Barcelona, Teidé, 1980.

9. Rabanales, Ambrosio :Estructuras gramaticales,

Santiago, Círculo Lingüístico

de Santiago, N 26, 1971.

10. -------------------- :Las funciones gramaticales,

Santiago, Círculo Lingüístico

de Santiago, N 16, 1966.

11. -------------------- :"Las funciones gramaticales:

observaciones a observaciones",

en BFUCH, tOMO xx, 1969,

pp. 291-312.

12. Real Academia Española :Esbozo de una nueva gramática

de la lengua española, Madrid,

Espasa-Calpe, 1973.

13. ------------------- :Gramática de la lengua española,

Madrid, Espasa-Calpe, 1931.

14. Robins, R.H. :Lingüística general, Madrid,

Gredos, 1971.